Hackeo Histórico y Consecuencias

Por: Rolando J. Vivas

Ha sido llamado el “hackeo más grande de la historia”, por lo menos es el de mayores dimensiones mediáticas, y ha tomado al mundo por sorpresa, la irrupción ilícita en las cuentas de Twitter de casi una docena de personajes reconocidos como Bill Gates, Elon Musk, Kanye West, Barack Obama y Jeff Bezos, los mensajes aparecidos en las cuentas hackeadas habían referencia a un aparente fraude solicitando inversión de capital usando el Bitcoin, en algo que ha tomado por sorpresa al mismo CEO de Twitter, Jack Dorsey quien ha anunciado una investigación profunda sobre los orígenes de tal evento, no el primero que sucede, pero sin duda el de mayor magnitud al grado que ha dado un fuerte golpe a las acciones de la empresa que se han venido abajo, y todo apunta a un trabajo interno, considerando que Twitter afirma la escasa posibilidad de entrar desde afuera al sistema, por otro lado, llama poderosamente la atención, la obvia intención mediática de llamar la atención a gran escala, considerando que un hackeo realmente peligroso se produce intentando cubrir toda huella o evidencia buscando llamar lo menos posible la atención de la intromisión, aquí, ha sido todo lo contrario y el hacker obviamente buscó los reflectores para hacer notar su hazaña y al parecer provocar un ambiente de paranoia en el mundo de la seguridad cibernética.

No sólo en Twitter se han presentado intrusiones de éste tipo, esto, al tiempo que países como el Reino Unido, los EEUU y Canadá han alzado la voz para denunciarla intromisión de supuestos hackers rusos (el grupo conocido como Cozy Bear, además de otro llamado Fancy Bear, identificados ambos en varios ataques de hackeo en EEUU y el RU durante periodos electorales, cómo el acontecido al Partido Demócrata de los EEUU) buscando interferir y apoderarse de información  correspondiente a las investigaciones, principalmente del Reino Unido (el país con mayor avance en temas de salud contra el Covid-19) en cuanto al avance con vacunas para combatir al Covid -19, mediante ataques cibernéticos a diversas instituciones académicas y farmacéuticas en éstos países, no sólo destruyendo información, también sustrayendo propiedad intelectual, lo cual sin duda enciende las alertas sobre las intenciones finales de éstos hackers, que más que tratar de robar información, parecieran perversamente orientadas a destruir la que ya existe y retrasar los avances en conjunto contra éste virus, ¿Quién podría obtener alguna ventaja ante la imposibilidad de desarrollar una vacuna contra el Covid-19? ¿Qué gobierno se ha convertido en el principal beneficiario directo del caos y la confusión que crece cada vez en el mundo?

El escenario que vivimos actualmente de intenso trabajo a distancia y home office, es sin duda el escenario propicio para este tipo de intromisiones, para encontrar brechas en los sistemas de seguridad y para poder vulnerar información confidencial y robar todo tipo de propiedad intelectual en la red, en el caso específico de Twitter, es una empresa, que tras la contingencia sanitaria, ha anunciado que el trabajo desde casa se ha convertido ya en una opción permanente, esto y su actividad evidente en contra de los mensajes de odio y falsa información, que incluso ha puesto al presidente de los EEUU, Donald Trump, en una situación incómoda, a diferencia de Facebook, ha convertido a Twitter en un claro blanco para ser atacado por los criminales cibernéticos que buscan crear confusión, y más aún, en estos tiempos, ya muy cercanos al periodo electoral en los EEUU, buscando iniciar una guerra “secreta” no sólo en las redes sociales, cómo lo pudimos atestiguar en las elecciones que llevaron a Trump a la presidencia, también “tras bambalinas”, en esos espacios privados en los que se vulneran los sistemas de seguridad, no sólo para robar información, también para destruirla y causar gran daño puntual y trascendental, que enrarezca el clima camino a Noviembre, fecha clave en los EEUU, en los que tanto Donald Trump como Joe Biden tienen grandes posibilidades de hacerse de la presidencia.

Advertisement