Empatía, La Gran Herramienta de Colaboración

Por: Rolando J. Vivas

La presente pandemia ha sido la gran oportunidad para todos, para poner en práctica una de las habilidades más importantes en éstos momentos, una vital y necesaria para todos, la empatía, que de acuerdo a su definición, es el poder entender los sentimientos de los demás y compartir los nuestros, yo agregaría, el poder ponernos en sintonía con los demás, esto es fundamental en medio de una situación inédita, como ésta crisis sanitaria y económica, que ha puesto a muchos en una situación difícil económica y emocionalmente, y que hoy más que nunca requiere de que nos pongamos “en los zapatos de los demás”, y nos preocupemos más allá, en las personas con las que trabajamos.

Cuando inició la pandemia, decidimos mandar al equipo a trabajar a sus casas, esto con el fin de procurar su integridad y evitar la posibilidad de un contagio que pusiera en peligro sus vidas, de ésta forma, optamos por asumir el riesgo de trabajar de una manera totalmente diferente a lo que conocíamos, adoptamos el home office, sin estar previamente preparados para ello, sufriendo un poco, pro decididos a adaptarnos y crecer, y establecimos un acuerdo para trabajar de forma responsable y disciplinada cada quien desde su casa.

Para muchos, el cambio de rutina fue causa de incertidumbre, miedo y un estado de ánimo bajo, parte de los miedos, era obviamente a enfermarse, pero también a poder perder el trabajo, los días transcurrían sin saber cuándo volveríamos a estar todos juntos en la oficina, sin saber hasta qué grado el COVID 19 pondría en riesgo nuestras vidas y sobre todo, la soledad que implicaría para muchos al no perder la convivencia que solíamos tener en la oficina, cabe mencionar que tenía colaboradores foráneos que tuvieron que permanecer en sus departamentos en la ciudad, alejados de su familias en otras ciudades, imposibilitados también de viajar para verlos.

La dinámica de trabajo cambió, y la comunicación también, implementamos una reunión virtual por Zoom semanal, de forma rutinaria de uno a uno con cada uno de los miembros del equipo, pero la reunión no sólo se trataba de saber cómo íbamos en el trabajo, ya que empezaba las reuniones preguntando por el bienestar físico y emocional de cada uno de mis colaboradores, ¿Cómo estaban de salud? ¿Cómo estaban sus familias? ¿Cómo se sentían? ¿Cuáles eran sus temores e inquietudes?, Platicábamos sobre la información que surgía sobre la pandemia tratando de analizar la situación y señalar que información era real y cuáles eran rumores, de ésta forma establecimos una relación más cercana, más personal y de mayor confianza, claro, una parte de éstas reuniones era para temas personales y la otra obviamente para seguimiento de temas de trabajo, así, aplicamos de manera profunda la empatía, podíamos compartir nuestro sentir y nuestras dudas y mejoramos nuestra conexión como colaboradores.

La empatía es importante, nos ayuda a llevar mejores relaciones en el trabajo con nuestros colaboradores y con nuestros clientes y proveedores, nos permite dar el reconocimiento como personas a cada uno de nuestros compañeros, y eso establece lazos de entendimiento y de confianza que facilitan el trabajo diario, sin la empatía es difícil establecer una buena relación laboral y desarrollar un sentido de pertenecía e involucramiento que al final, gracias a la confianza permite impulsar una cultura poderosa que se refleja en mejores resultados.

Algunas personas nacen con una habilidad natural para ser empáticos, nos sorprenden al llegar a un lugar con muchas personas extrañas y de inmediato congeniar con algunas de ellas, otros no somos tan afortunados, pero eso no implica que no podamos desarrollar gradualmente ésta habilidad, para ello, nuestra principal arma es la curiosidad, ¿Qué pensará X? ¿Cómo ve ésta situación Y?, Preguntarnos cómo los demás sienten al respecto de determinada situación nos permite iniciar el intercambio de percepciones y sentimientos, lo que también nos ayuda a encontrar punto en común e ir logrando esa “sintonía” de la que hablábamos, también podemos esforzarnos en fortalecer nuestras habilidades de escucha, haciendo a un lado nuestros perjuicios y con la mente abierta para así, lograr desarrollar esa empatía, tan útil en éstos días.