Por: Rolando J. Vivas

No todos los días son buenos,  y afortunadamente no todos los días son malos, claro que habrán malos días, esos en que parece que las cosas simplemente no nos sale bien nada; es en esos días en los que nos toca entender que la vida se ocurre de forma ondulatoria, y que el viaje tenemos que disfrutarlo con sus subidas y sus bajadas, cuando entiendes esto, y buscas la forma de sacar provecho de las bajadas, éstas dejan de convertirse en algo ganar terrible y se convierten en experiencias que nos dejan algo, y que nos permiten convertir esas bajadas en algo realmente positivo.

En ocasiones las cosas no pasan como nosotros queríamos que sucedieran, pero la experiencia sin duda nos deja algo, nos enseña, nos marca, nos prepara y termina haciéndonos crecer, queda en nosotros el poder aprovechar la experiencia, el tomar las cosas con la mejor actitud posible y sacar provecho, porqué sólo de nuestra forma de reaccionar ante las cosas y las situaciones, es de las únicas cosas de las que tenemos control total, no podemos controlar el clima,  el podemos disfrutar el calor, el frío,  la lluvia, aprender y gozar cada momento, y sobre todo, verlo como un aprendizaje.

Hoy me fallaron algunas cosas, pero pude aprender algunas otras, y eso es ganancia, eso pone la balanza a mi favor y eso no evita que me sienta un poco mal, pero me permite ser más reflexivo y encontrar algo positivo que me haya dejado la experiencia, porqué aún y que perdamos una batalla de box, la oportunidad de aprender de nuestras propias capacidades, está allí, aún y que no hallamos logrado aquella meta en el trabajo, podemos aprender de la experiencia y hacerlo cada vez mejor, y esa experiencia que a mi me gusta tanto, tener esas conversaciones incomodas, que aunque difíciles, nos dan señales claras de lo que debemos hacer para ser mejores.

Mantenerse positivo ante las vicisitudes de la vida, al final es lo que nos hace seguir adelante y no rendirnos, y sacar provecho al máximo de cada enseñanza que nos viene con cada día, no hay que olvidar que es esa resistencia, la que nos hace más fuertes.