Por: Rolando J. Vivas

A dos meses de las elecciones más grandes en la historia del país y un escenario se continúa confirmando en el estado de Nuevo León,  muy similar al que nos aventuramos a señalar hace unas semanas, la contienda implicaría la inteligencia y experiencia de los candidatos del PRI y Morena por conservar su capital inicial, imposibilitados de aumentar su ventaja más allá de su voto duro
mientras que el candidato de MC sería el que tendría más oportunidades de ganar terreno, y lejano, el candidato del PAN seria incapaz de dar sorpresa más allá de una alianza, que podría convertirse en algo inesperado, pero que pudiera definir la contienda.

Parecería hasta el momento que la candidata por Morena no ha estado a la altura de la contienda y que ha mostrado una estrategia desastrosa al perder rápidamente su ventaja luego de cometer errores clave al inicio de su campaña, tal vez confió demasiado en el apoyo del gobierno federal, o simplemente mostró carecer de experiencia para una contienda más allá de la alcaldía, el caso es que la candidata reveló muy pronto sus debilidades y la intención de voto hacia ella cayó de forma espectacular, cediendo su lugar como puntera a otros dos candidatos.

La ventaja del candidato del PRI,  Adrián de la Garza, ya lo mantiene como el puntero, y cabe destacar que su experiencia para mantener un bajo perfil lo ha ayudado a conservar su ventaja derivada del voto duro, ésto es algo que de la Garza ha hecho desde años atrás, ha sabido mantenerse alejado de los reflectores y del estigma que acarrea su partido desde el 2018, aunque en éste momento se le puede empezar  complicar la contienda considerando el fuerte crecimiento de Samuel García y MC en la dos últimas semanas, quien habíamos señalado era el candidato que tenía más margen para crecer, aprovechando su condición de “novedad”, y una peligrosa mezcla de la superficialidad y cinismo del “viejo PRI”, y el novedoso populismo de redes sociales del Bronco, lo cual no es tan buena noticia, ya que con Samuel, la dirección económica y política del estado no se alejaría de lo errático que ha sido el gobierno de Jaime Rodríguez Calderón, alias el Bronco, prácticamente estaríamos hablando del segundo capitulo del Bronco, aunque con mucho menos experiencia, tal vez sería algo así como el fenómeno del milenial Nayib Bukele en El Salvador.

Para el PAN, quedará sólo la disyuntiva de a quien apoyar de forma discreta y “por debajo de la mesa”, si a Adrián de la Garza o a Samuel García, por lo que a medida que se empiece a despegar un líder en preferencias en el mes de Mayo, empezarán también las negociaciones en la “sombra”, y tendríamos que ver aún, si la campaña de la candidata de Morena, es capaz de lograr algo, reparando un daño que al de hoy se antoja irreparable, y que ha sido consecuencia de factores como la inexperiencia y la soberbia (ella ha sido su propia peor enemiga), lo que se antoja una traición por parte del partido a su pequeña base tradicional de izquierda en el estado, a la pérdida de un jugador de clase media y alta como Alfonso Romo y a la aparente falta de interés por parte del gobierno federal en un estado que no le ha sido clave para el voto total en el país, aunque si seria una candidatura menos de las 15 en juego en el mes de Junio para el partido oficial.

Al día de hoy, las posibilidades de MC de seguir creciendo se empiezan a reducir y el PRI tendrá que hacer algo para poder llegar al número mágico de 35% de preferencias que se ve difícil para de la Garza, y posible para García, que al día de hoy podría empezar a definir al ganador.

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