Por: Rolando J. Vivas

Con 1.4 millones de nuevos casos de contagios de COVID 19, el mundo rompe récords de contagios en un solo día. Suena alarmante si, pero lo más importante es el hecho de que las hospitalizaciones y los decesos no se han disparado a la par. Hay una importante brecha entre los contagios y los decesos y esa es una de las mejores noticias que podríamos tener y que nos hace pensar que la variante actual, Ómicron, es un virus muy diferente al que conocimos hace ya dos años. Hemos platicado que para que un virus se propague de manera intensa, rápida y ampliamente, éste necesita ir reduciendo su letalidad. Entre más letal, menos alcance y velocidad de propagación, como en el caso del Ébola, así que lo que nos muestra Ómicron, aparentemente, es que el virus sigue mutando para sobrevivir, reduciendo su letalidad para permanecer vivo y presente más tiempo.

A pesar de que se hemos visto un pico tremendo en los contagios, y se ha informado que Ómicron es sumamente más contagiosa que las anteriores variantes ( que Delta por ejemplo), no hemos visto que se incrementen los casos de defunciones (no olvidemos que después de los EEUU, Brasil India y Rusia, México es el país con mayor número de decesos por COVID en el mundo). Si, hay contagios entre vacunados y no vacunados, la gran diferencia es que las complicaciones posteriores al contagio, han disminuido. No se podría afirmar aún que Ómicron se convertirá en la variante dominante del virus, aunque así parece que será y todo es cuestión de tiempo. Es importante señalar aquí, que a pesar de que el virus ha mutado y ha reducido su letalidad, aún no es equiparable a una gripe común, y que aún una gripe común mal cuidada puede convertirse en una pulmonía de desenlace fatal.

Importante señalar que ya hay casos de decesos por Ómicron, también de algunas  hospitalizaciones, principalmente de perosnas no vacunadas, por eso no se debe bajar la guardia. El proceso de que ésta variante pierda en su mayor parte la posibilidad de matar, es un proceso que lleva tiempo. Nos ha llevado ya dos años ser testigos de la mutación del virus y posiblemente nos lleve otros dos años para que el COVID finalmente se convierta en un virus no letal, probablemente mucho más contagioso, pero no de consecuencias fatales para los contagiados. Eventualmente, en algún momento nos habremos de contagiar de COVID, sólo esperemos que los procesos de vacunación y la propia mutabilidad del virus ayuden a que las complicaciones sean las menores. Cabe aquí señalar que durante el año pasado y éste, hubo una notable disminución de contagios por gripe común, derivados, quizá de la distancia social, el lavado de manos y los cubre bocas. Al día de hoy hay un repunte de casos de gripe común, lo que podría indicar que hemos bajado un poco la guardia.

Cuando me preguntan sobre la efectividad de las vacunas, debido a que a pesar de la aplicación, hay la posibilidad de contagiarse. Me parece que hay que recordar que en el caso de un virus más común, como la influenza, es necesarios vacunarse cada año. De igual forma, a pesar de la vacunación, uno puede contagiarse de influenza, aunque las complicaciones suelen ser más leves. Suelo aplicarme cada año la vacuna de la influenza, y la considero una gran ayuda para no enfermar de manera grave. En el caso del COVID, me resulta bastante lógico pensar, que en lo que adquirimos nuevas defensas contra el virus y a la vez éste muta a una forma menos agresiva, las aplicaciones de las vacunas de forma periódica serán importantes por lo menos en el año siguiente.

Si, todo parece indicar que Ómicron es una buena notica y que es una señal de que el virus finalmente esta dejando de convertirse en una amenaza mortal para el ser humano. Ha sido un largo viaje y el costo de enfrentar y poco a poco ir dominando al virus ha representado un gran costo. A éstas alturas todos hemos tenido un caso de contagio cercano. No todos hemos conocido decesos cercanos, afortunadamente. Se dice que nos ha costado mucho como humanos, el hecho de ser la especie dominante en éste planeta, el COVID ha sido el último o el más reciente de esos grandes costos. Pensar hace dos años en que algo así iba ocurrir, no era muy factible. Aunque hubieron muchas advertencias. Estamos cada vez más cerca de declararnos vencedores de ésta nueva prueba a la que el planeta entero se ha enfrentado. Más cerca que nunca.