Por: Rolando J. Vivas

Parte de estos días están dedicados a David Bowie, quien naciera un 8 de Enero y falleciera un 10 de Enero, publicaría su último disco en vida el día 8 de Enero (69 años después), siempre menciono que fue mi esposa la que me dijo una noche que Bowie había muerto, me causó bastante confusión ya que su último disco, Blackstar, había sido publicado apenas 2 días antes. Bowie sabía bien lo que vendría. Su disco póstumo, TOY, con nuevas versiones de temas del inicio de su carrera, se publica el día de mañana 7 de Enero, no es una obra maestra, pero si un trabajo muy recomendable para los que quieran conocer más o menos lo que Bowie hacía antes de Space Oddity. Para los más interesados, apenas buscar los temas ocasiones en dónde destaca la poderosa influencia de bandas como los Rolling Stones, los Who y los Kinks en un Bowie aún en estapa de formación. En cierta forma TOY emparenta un poco con el disco de versiones Pin Ups, en el que Bowie hacia honor a su estapa “mod”.

Bowie es uno de mis músicos favoritos, un artista que asumió riesgos como pocos, se atrevió a jugar con elementos visuales poderosos, con su sexualidad en épocas en que esto escandalizaba de verdad, y con música poco convencional, siempre adelantado a su tiempo para forjar una carrera formidable. Claro que le sobrarían detractores, a inicios de los 70s cuando comenzó a presentarse como un personaje andrógino, supuestamente llegado de otro planeta, nadó contra corriente, algunos veían en él a un payaso sin suficiente mérito musical, otros como un mero provocador, otros como un socavador de las buenas costumbres, finalmente Bowie se empeñó y se impuso como gran innovador. Ya colocado en la cima en 1973, volvió a asumir nuevos riesgos destruyendo a su popular personaje de Ziggy Stardust, que lo había llevado a la fama. A finales de los 70s, nuevamente abandonaría todas sus exploraciones anteriores, mientras el mundo occidental se fascinaba con el punk rock, que en parte había desarrollado Bowie, éste se alejaba de todo una vez más y se refugiaba en Alemania, para empezar de cero con su nueva visión músical abrazando la entonces, poco conocida, música electrónica. Críticas no le sobrarían, ya que se consideraba que la música de Bowie se había vuelto fría y distante. Bowie había tomado su decisión de no estancarse y de seguir avanzando, asumiendo una nueva responsabilidad como pionero en nuevos territorios musicales que crecerían y se expandirían aún más en los 80s 

“Con gran poder viene gran responsabilidad”, dice una frase que conocí por primera vez durante mi niñez, cuando aprendí a leer con los cómics de Spider Man que escribía el siempre genial Stan Lee, la frase no era nueva, ya anteriormente el primer ministro ingles, Winston Churchill, había dicho: “Donde hay un gran poder, hay una gran responsabilidad”. El origen exacto de la frase no es del todo conocido con certeza, aunque si mal no recuerdo tiene su origen en la filosofía alemana. Es una frase con mucha historia, está claro que Stan Lee como gran lector, debió rescatarla de algún sitio recóndito de la historia, y la usó de tal modo que muchos la conocemos y la asociamos inevitablemente con Spider Man y toda su historia, cuando Peter Parker tomó sus desiciones y despúes dolorosamente tuvo que aceptar su responsabilidad en la muerte de su tío Ben. Bowie debió saberlo, y por ello, no se conformó con lo que tenía, asumió riesgos enormes y la responsabilidad que ello conlleva, de ahí que constantemente parecía destruir lo logrado y crear algo más despúes, algo más trascendente, asumiendo siempre con responsabilidad el aluvión de críticas, a fin de cuentas, es bien sabido que esa resistencia a las críticas y ese temple de acero, es propio de los grandes creativos, pregúntenle a Steve Jobs.

Francia es uno de los países de la Unión Europea que asumió el gran compromiso de vacunar a la mayor parte posible de su población durante ésta pandemia. El resultado, es que a pesar de los brotes recientes, han podido manejar de forma efectiva las hospitalizaciones y los decesos. El presidente Emmanuel Macron ha invertido gran parte de su capital político en impulsar los programas de vacunación y de cuidados entre toda la población. Ha asumido su responsabilidad de cuidar a la población y mantenerla a salvo, aún a costa de la “popularidad”.Esto le ha representado sin duda, un enorme costo a su imagen. En días recientes, declaró que pensaba hacerle la vida muy difícil a aquellos ciudadanos que no estaban vacunados, se entiende que con un 80% de la población vacunada voluntariamente, Francia es un ejemplo del aprendizaje y posterior manejo de la pandemia. El riesgo que Macron ha asumido es enorme, y aunque su imagen y popularidad se han deteriorando, en Francia continua teniendo alta aprobación, y se enfila a pesar de los momentos difíciles de la pandemia, a una segunda elección éste año. Macron ha obrado de forma valiente, poniendo al frente su responsabilidad para con el pueblo francés, el costo ha sido alto, veremos en unos meses si Francia respalda plenamente su actuar y entiende que Macron ha puesto primer los intereses de la nación, a sus intereses personales. No cualquier mandatario está dispuesto a asumir éstas responsabilidades y pagar el costo político, eso es algo que divide a los demagogos y a los verdaderos estadistas. Claro, la vacunación es voluntaria, y así debe ser, pero es responsabilidad del gobernante poner rápidamente a disposición de toda la población la vacuna, y posteriormente, velar por los intereses de quienes han optado por la vida.

El tenista número 1 del mundo actualmente, Novak Djokovic, a quien muchos ya ven enfilándose como el más grande tenista de la historia, fue impedido para permanecer en Australia, actualmente se promueve su deportación por no cumplir con los reglamentos de ingreso debido a la pandemia. Por tal motivo, Djokovic posiblemente no participará en el torneo Abierto de Australia éste año. Djokovic decidió no aclarar su estatus respecto a la vacunación, ejerció su derecho a no revelar su estado y por ello se le negó el ingreso libre al país. Djokovic se ha mostrado escéptico respecto al COVID y a la vacunación, a pesar de esto lo ha manejado como una desición personal y no ha emprendido campañas públicas, como otros, en contra de las vacunas o negando como algunos fanáticos la existencia del virus. Imposible negar el derecho individual de Djokovic de aceptar o no ser vacunado, imposible negar su derecho a omitir su declaración de si se encuentra vacunado o no. Novak  ha tomado una decisión y tendrá que asumir la responsabilidad por ésta, sin culpar a los demás. Australia es uno de los países con mayor avance en cuanto a vacunación voluntaria de su población, con más del 90% de alcance. Un país de naturaleza liberal, con una economía y un sistema democrático ejemplar, que ha manejado la pandemia de la mejor manera posible, controlando el número de decesos por COVID, con una de las tasas de mortalidad por COVID, más bajas en el mundo.

Lo acontecido a Djokovic ha causado gran revuelo entre aquellos que se dicen defensores a ultranza de la libertad individual. Se ha hablado de Djokovic como un abanderado de la no vacunación, siendo que el tenista no se ha asumido públicamente de ésta forma. Se ha criticado al gobierno Australiano por su desición de negar el ingreso libre de Djokovic en el país, siendo que la desición de no acatar las leyes de ingreso a Australia fue del tenista. De forma aún más absurda, se ha acusado al gobierno Australiano de ser una “dictadura” por no permitir el ingreso del tenista, algo que resulta por demás incomprensible, siendo que Australia sigue siendo uno de los países ejemplos de un sistema liberal en el mundo. Curiosamente, muchos de los que hoy acusan a Australia de ser una “dictadura”, defienden a ultranza gobiernos anti democráticos, como el del húngaro Viktor Orbán, que ha declarado a los migrantes ilegales un peligro para la salud de Hungría. Una gran incoherencia. Djokovic no se ajusta a los requerimientos de un país y por ello los fanáticos lo declaran martir, y acusan a Australia de ser una “dictadura” por evitar el ingreso de alguien que incumple por su voluntad en los requerimientos de salud. Orbán carga contra los migrantes y los acusa de poner en riesgo la salud de Hungría, y los fanáticos lo declaran héroe y acusan a los migrantes de ser un peligro. Por cierto, en indices de libertad a nivel global, Australia cumple con 97 de los 100 puntos requeridos, Hungría cuenta con 69.

El gobierno de Kazajistán, una ex república soviética en Asia, decidió eliminar el control de precios en derivados del petróleo. La desición fue tomada debido a la falta de interés por parte de inversionistas extranjeros en la industria de extracción de petróleo y gas en aquel país. Kazajistán, despúes de Rusia, es el país con mayores reservas de petróleo y gas en la región, pero su estricto control de precios y uso de subsidios para la población, comenzaron a provocar una fuga de inversión en el sector, y una fuerte carga económica para el gobierno. Los principales accionistas e inversores en ésta industria, los EEUU, China, Canadá y Rusia, poco a poco fueron abandonando el sector, debido a que los controles de precios hicieron reducir fuertemente las ganancias y le restó atractivo para los inversionistas. Por ello el gobierno de éste país tuvo que tomar la complicada decisión de liberar los controles y de retirar subsidios, los ajustes nos se hicieron esperar y el disparo de los precios tampoco, lo que ocasionó un fuerte impacto económico en el bolsillo de los ciudadanos y desató una fuerte ola de protestas callejeras, que poco a poco fue escalando hasta poner en riesgo la estabilidad del todo el país. La decisión de eliminar los controles de precios y subsidios no debió ser una decisión fácil para el gobierno del presidente Kasim Yomart Tokaev, pero el no tomarla implicaba el abandono de la industria petrolera y su posible obsolescencia en años posteriores, lo que ocasionaría un fuerte impacto en una de las principales fuentes de ingreso en el país, cómo ha pasado en Venezuela. Por ello el gobierno tuvo que tomar la decisión y posteriormente aceptar la responsabilidad de los hechos. Esto al grado de que el presidente solicitó la renuncia de su gabinete como muestra de su disposición de dar una solución a la problemática. Otra dificil desición tomada en ese momento, fue la de solicitar el apoyo de Rusia para el ingreso de sus tropas militares con el fin de intervenir para aplacar las protestas civiles. Una desafortunada desición que podría poner en peligro la soberanía de Kazajistán, y que podría dar vía libre a las intenciones expansionistas de la Rusia de Putin.  

No hay desiciones fáciles ni perfectas. El malestar posterior a una desición por lo general es algo que seguramente se presentará, asumir con responsabilidad las consecuencias de la toma de decisiones es sin duda una gran muestra de valor, considerando que muchos prefieren no decidir o evaden la responsabilidad cobardemente. En mi día a día me toca tomar desiciónes todo el tiempo. Es oírte de mi trabajo y me considero bueno en ello, ya que acepto la responsabilidad, algo que no muchos quisieran hacer. Con el poder viene la responsabilidad, con la responsabilidad la libertad. Muchos exigen la libertad, pero no aceptan la responsabilidad. Sin la segunda, la primera carece de sentido.