Por: Rolando J. Vivas

“La tarea más importante de la política, es reducir el sufrimiento, el dolor y la crueldad.”

Isaiah Berlín

Está claro que el gobernar de Nuevo León, Samuel García, está ávido de lograr aciertos mediáticos que le reditúen no sólo a nivel estatal, sino nacional, puntos que sumen a la popularidad que logró como candidato a gubernatura del estado. Está claro que el inicio de su administración ha sido más bien opaco en cuanto acciones y resultados rápidos. Más destacado y notable por las aventuradas acciones publicitarias de su esposa, la “influencer” Mariana Rodríguez. Así hemos visto a Mariana junto a Gloria Trevi, la hemos visto vestida de Cenicienta, la hemos visto disfrazada de dinosaurio e incluso cantando. ¿Y de la gestión de Samuel? Hemos visto muy poco, ha anunciado algunos buenos deseos en temas de transporte, de contaminación, de salud y de corrupción. La realidad es que Samuel García ha destacado más en éstos meses por sus viajes, sus festejos y sus vacaciones que por dar algún resultado sólido o por establecer algún compromiso que vaya a ser medible de forma transparente en los siguientes meses.

La “popularidad” ha sido un tema que parece cada vez más vital para los gobernantes. Es penoso pensar que poco les importa llevar a cabo una buena gestión o proponer iniciativas relevantes para la comunidad. Lo que a los gobernantes les interesa hoy en día, es ser “populares”. Es la popularidad el barómetro que actualmente usan los gobernantes para tratar de impactar al público. Ya no hay un deseo de destacar por compromisos o por resultados. Para los gobernantes lo de hoy es que hablen de ellos. Saben que las mediciones de su gobierno en base a resultados, han pasado a segundo término. Han conseguido que “popularidad” se haya convertido en un sinónimo de “trabajo” o de “resultados”, aunque todos sabemos que no lo es. Es el triste caso de la popularidad usurpando el lugar de la sustancia.

Se pudiera pensar, y con cierto temor, que si el día de mañana hubiera una elección para gobernante en el estado, la ganadora sería Mariana Rodríguez, incluso por encima de su esposo o por encima del otro popular personaje de la política local, Luis Donaldo Colosio Riojas, si así fuera terrible y comprobaría la teoría de que el votante ha intercambiado los términos “popularidad”, por los de “capacidad” o “eficiencia”. En algún momento sabíamos que si Michelle Obama hubiese contendido por las presidencia de los EEUU, contra Donald Trump, la inmensa popularidad de Michelle, le hubiera servido para asegurar un triunfo, pero ¿Tendría Michelle la capacidad de llevar a cabo la dirigencia del país más poderoso del mundo? Tal vez, considerando que Michelle es una profesionista bastante preparada, aunque no tanto, como Hillary Clinton, quien no pudo vencer a Trump.

Claro, Mariana ha mostrado tener un poderoso equipo de mercadotecnia tras de ella, y un nivel de carisma envidiable. Factores que la han puesto en los reflectores de forma más protagónica que su esposo. Sabemos que en las redes, Mariana reina con una gran popularidad. Sabe que hacer para utilizar las emociones de sus seguidores a su favor. En su caso particular, se trata meramente de comunicación y popularidad. Ella no tendría que estar sujeta al mismo escrutinio de resultados que su esposo. Y eso es algo que debería preocupar a Samuel, ya que la gran popularidad de Mariana pudo ayudarle como candidato. A fin de cuentas, una campaña política no es otra cosa que una campaña de popularidad, y ahí Mariana mostró su gran capacidad y empuje para impulsar la campaña de su esposo. El detalle es que la popularidad puede funcionar como “cortina de humo” por un tiempo, después se disipa, y cuando hablamos de resultados, el tema de la “transferencia” de la popularidad y del carisma se vuelve complicado.

Samuel necesita resultados y rápidos. El tema del transporte tiene décadas empantanado dentro del estado y Samuel no le ha entrado de lleno aún. Hay zonas que requieren de desarrollo de una gran movilidad, y pareciera que sus esfuerzos no se han enfocado fuerte aún. Pareciera empeñarse en lograr movilidad con la frontera, aunque sus esfuerzos no han dejado de ser muy básicos. Por otro lado habla de la contaminación y de una vocación “ecológica”, pero no lo hemos visto entrar en acción con respecto a temas como las energías verdes. Poner impuestos a quienes contaminan está bien, pero eso no implica que las empresas sancionadas dejen de contaminar y peor aún, no se habla de la forma en que, el monto recaudado por las sanciones será utilizado para el cuidado del medio ambiente. Se habla nuevamente de convertir a NL en un “hub” tecnológico al estilo Silicon Valley, pero Samuel se olvida de lo más importante, la educación, la principal base para lograrlo.

Si hablamos de tema de educación, ésta hoy en día va muy de la mano con la salud. El regreso a clase de los niños durante la pandemia. Este fin de semana, Samuel tuvo un muy deplorable discurso acerca del regreso, en el cual, no hubo acciones concretas o realmente contundentes para asegurar un gradual regreso a clases. No hemos visto acciones contundentes por parte del gobierno estatal para asegurar la vacunación de todos los maestros ya sea del sector público como del privado con vacunas de calidad. Este sería el punto básico a cubrir, si en realidad se pretende un regreso responsable y exitoso a las aulas. En segundo lugar, ésta la vacunación de los niños. De acuerdo a estudios de expertos en la Universidad John Hopkins, niños a partir de los 5 años se beneficiarían de la protección de las vacunas contra el COVID. Se sabe que la vacuna de Pfizer es la única actualmente autorizada para aplicarse en menores de 12 años. ¿Qué espera el gobernador, para asegurar que todos y cada uno de los niños entre 6 y 12 años que acuden a educación primaria, tengan acceso universal a ésta vacuna?

Se habla de que con el triunfo del partido Movimiento Ciudadano, las iniciativas de corte “progresistas” tendrán más auge en el estado. Si, realmente ésta fuera la intención, entiendo que progreso no significa retroceso y por lo tanto se debiese avanzar en poner a disposición de todos, maestros y alumnos la vacuna. Progreso no debe implicar más impuestos, atentar contra la propiedad privada o igualdad a “raja tabla” para todos. Progreso debe significar que todos tengan las mismas oportunidad y que ya dependa del talento y la capacidad de cada quien para aprovecharlas. ¿Le interesa a Samuel García, dar ese gran golpe mediático, basado, no en el escándalo, no en la popularidad de las redes, sino en realmente apoyar el bienestar del futuro del estado? Gobernador, de cobertura universal en temas de vacunación al magisterio y al alumnado de educación básica, para que el futuro del estado éste asegurado. Es el primer paso para un realmente exitoso regreso a clases.

No busque eludir su responsabilidad como gobernante del estado. Usted está al frente, usted es responsable y puede hacer una diferencia. Usted puede salvar muchas vidas, o no habré nada y seguir viendo cómo a los gobernantes les ha faltado estatura para ser verdaderos líderes. Ya habló de prohibir reuniones sociales y ya habló de prohibirle a sus colaboradores salir de sus casas a menos que sea por buena de trabajo. Ajuste los aforos. Ocupase de realmente apoyar a la gente que viaja en el transporte público. Dé una sanción realmente ejemplar a los colaboradores que le desobedescan y so re todo, como todo buen líder empiece poniendo el ejemplo usted. Ya señaló que los actuales picos de contagios contagios el estado son derivados de la inconsciencia e irresponsabilidad de los ciudadanos. ¿Le recuerdo que hace un par de semanas usted andaba de viaje de esparcimiento?