Por: Rolando J. Vivas

100 días de gestión y cero resultados. Eso es lo que el gobernador de Nuevo León, Samuel García ha entregado durante el arranque de su gestión. Eso sí, el gobernador se ha destacado por una serie de acrobacias mediáticas para generar la tan codiciada, en éstos tiempos, “popularidad”. Claro que Samuel cada día se vuelve más popular, de la mano de su esposa, la “influencer”, Mariana Rodríguez. Las acrobacias están a la orden de día, “corte de pelo pro cáncer”, que sólo le sirvió a Mariana para cambiar el “look”, visita de Gloria Trevi a Capullos para convivir con los niños (¡gulp!), Disfraz de princesa en oficina de gobierno (¿Le habrá quedado la zapatilla a Mariana, que ya sabemos calza grande?), Disfraz de Rex y de Buzz Lightyear de la pareja (¿Querrán convertirse en el nuevo juguete preferido de Andy…López?). Viajes a varias ciudades, vacaciones. Mariana llora porque se le muere un perrito, pero exhiben ambos felices por un pez que atraparon. Samuel regaña a sus funcionarios por relajar los cuidados en fechas festivas, pero el no se “guardó” y anduvo de vacacionando fuera del estado.

La última “acrobacia” implica a un menor que la pareja tomó de Capullos para “vivir con ellos un fin de semana”, claro, las fotos no se podían hacer esperar, directas a las redes sociales de Mariana, quien es la que lleva el peso propagandístico de la relación. La pareja “rentó” un niño para el fin de semana, algo grotesco que ya debería lanzar señales importantes de la ambición mediática de la pareja. “Todo vale” con tal de lograr más “likes”, incluso “rentar” un niño para el fin de semana, así como antes rentábamos una película en el blockbuster. Usar a un niño para causar simpatía. Mariana y Samuel deberían pensárselo en serio. Si quieren causar simpatía con hijos, tengan los propios, no usen los de los demás, no causen un daño a un niño que tuvo “padres adoptivos” un fin de semana. ¿Me pregunto si Samuel y Mariana irán a adoptar también indigentes que duermen en las calles, que se la pasen por lo menos un fin de semana en casa de la pareja. Y también que suban las fotos por favor.

Lo de Samuel y Mariana, apenas en 100 días, ha llegado demasiado lejos. Pero la pareja está decidida a ir por más. Como buenos “influencers” están dispuestos a todo por más popularidad y por más “likes”, En el caso de Mariana está bien, aunque Samuel le estorba, de sobra sabemos la superficialidad que rodea a éstos personajes de las redes sociales. No pueden dar un paso sin publicarlo. Claro, siempre tiene que haber un beneficio para dar tal paso. A éstas alturas, Samuel le estorba a Mariana. Mariana podría seguir su carrera como “influencer” y empresaria, pero debe pensar en separarla del gobierno. O Dedicarse a gobernar, pero olvidarse de las acrobacias mediáticas. Gobernar es cosa serio, y el circo maroma y teatro sólo terminarán obrando en contra de ambos. Samuel debe estar desesperado por más “acrobacias”, a falta de resultados, la publicidad que le genera Mariana es el único “resultado” que puede mostrar y lo que le ha dado algo de visibilidad.

Llega un punto en que gobernar al estado y dar resultados pasa a segundo término. Llega un punto en que ser un “espectáculo” importa más para éste joven político. Si, la popularidad le reditúa a un candidato, a un gobernante, le compromete, y al final, si no es correspondido tal compromiso, lo exhibe como un payaso mediático. Como un ambicioso vulgar. Como alguien con deficiencias tan grandes, que requiere de montar un show para hacerse notar. Ese es el caso de Samuel. 100 días en que ya subió el predial, 100 días en que no hay avances en el tema de desabasto de agua, 100 días en que los casos de contagios incrementan, 100 días en que las ejecuciones en el estado van al alza. 100 días en que Samuel se ha ido de vacaciones, ha viajado, ha terminado un doctorado, ha pescado, y ha “adoptado” un niño por un fin de semana. Pero no ha dado resultados. Se dice que los 100 primeros días son los más importantes para un gobernante, ya que es en ellos en que define su agenda para el resto de la administración. De ser así, nos esperan otros 6 años perdidos, así como pasó con Jaime Rodriguez. Otro que ambicionaba ser popular a toda costa, y a mitad de su gestión se dio cuenta que no era capaz de manejar al estado, y se escondió por los restantes tres años.

A diferencia del Jaime Rodriguez el “Bronco”, Samuel despertó aún más expectativas. Su asociación con Mariana le sumó una popularidad descomunal. Fue una acrobacia fresca y novedosa, más allá de la del Bronco. Si Jaime Rodriguez representaba una transición entre la política tradicional y el nuevo espectáculo mediático, con Samuel, el show estalló, se convirtió en una novela en las redes, en un circo, esto atrajo los votantes, le hizo popular y le hizo la opción más conocida en la boleta, para el votante menos informado. Funcionó, pero genero tantas expectativas que la realidad comienza a alcanzar a Samuel demasiado pronto, el peso de las promesas comienza a convertirse en una carga que con tan poco músculo, no se puede llevar a cuestas, aunque en vez de un gobernador, pareciera tenemos tener a un equipo de dos obsesionados con la popularidad solamente.

Ahora Samuel busca vender espejos para ganar algo de tiempo, anuncia cobertura universal para niños con cáncer, anuncia proyectos de transporte en ciudad y en el estado, y anuncia la construcción de un nuevo estadio de fútbol. La cobertura de salud debería ser universal para cualquier niño. Un gobierno a quien realmente le importe su futuro, la juventud, debería proporcionar las mismas oportunidades para cualquier niño, la cobertura universal en tema de salud debería ser una prioridad, el esquema de vacunación covid con la vacuna indicada, debería ser ya una realidad para todos los niños en edad escolar. En temas de transporte, la pandemia sigue, y seguimos viendo a los trabajadores viajando en las mismas unidades, en medio de una ola con una variante más contagiosa. Se habla de más líneas del metro, de más unidades de transporte. No se habla de más vagones o de líneas funcionales a las poblaciones más numerosas en el estado. Se sigue privilegiando el área metropolitana y se sigue dejando en el abandono total al resto del estado.

Lamentable ver a Samuel “vender” como uno de sus proyectos “estrella” la construcción de un nuevo estadio. Al igual que el presidente, Samuel usa al deporte para hacerse publicidad, para buscar simpatías y para obtener, más popularidad. No veo como la construcción de más estadios ayudarán al estado a reducir el crimen, a reducir las ejecuciones, a reducir los homicidios. El escritor argentino Jorge Luis Borges decía: “El futbol es popular, porque la ignorancia es popular”, y por ello Samuel se busca asociar con el futbol. La seguridad, la economía, el bienestar, el progreso y la salud del estado, son temas secundarios. Continua vendiendo el sueño de hacer de Nuevo León, el “Silicon Valley” de México, ¡Qué poco conoce Samuel de la vocación del estado!” ¡Cuánto abusa Samuel de la ignorancia de muchos”. El show va a continuar lamentablemente por 6 años, desafortunadamente, a los 100 días de iniciado el show, ya va en decadencia.