Por: Rolando J. Vivas

La compra de Twitter sigue en marcha, en algún momento dentro de los próximos seis meses, la empresa saldrá de la bolsa y se convertirá oficialmente en una empresa privada totalmente en control de una sola persona. Elon Musk ha puesto el tema de la libertad de expresión como el tema central de la compra, aunque viniendo esto del hombre más rico del mundo, que criticó fuertemente empresas como Facebook, tendremos que esperar para ver como ésta bandera de “libertad” se traduce en ganancias para Musk, quien antes que nada es un hombre de negocios y ya se empiezan a conocer realmente las medidas que Musk implementará para hacer de la red social un negocio más rentable (y de máxima diversión, promete) y poder responder al compromiso que Musk ha adquirido con sus inversionistas que han apostado a Musk en ésta singular aventura, la cual al final, deberá ser ampliamente redituable para Musk y para quienes le ayudaron financiando la compra.

Al día de hoy, una de las principales empresas de Musk, Tesla, ha comenzado a tener una fuerte pérdida en su valor accionario (125 mil millones de dólares, más del doble de lo que costó Twitter), derivada de la inquietud de los inversionistas actuales por las aventuras actuales de Musk. ¿Será que estaremos siendo testigos de otro mal negocio por parte de Musk? Sabido ya es que Musk ha optado por vender 8.5 mil millones en acciones de Tesla, lo que ha inquietado aún más a los accionistas ¿Acaso Musk ha comenzado a perder interés en su empresa de fabricación de autos eléctricos? ¿Acaso hay otros intereses en el futuro de Musk, para lo que pudiera usar Twitter para obtenerlos? Algunos incluso hablan de política. Trump llegó a la presidencia de los EEUU como hombre de negocios y “outsider” de la política, impulsado fuertemente por las redes sociales y una posible injerencia rusa. Estaremos quizá presenciando las señales de lo que pudiera suscitarse en el futuro de Musk, en el mundo de Twitter y en la área política de los EEUU, aunque hay que considerar que el mismo Musk se ha declarado apolítico.

Musk nació en Sudáfrica en una familia que hizo riqueza en las minas de esmeraldas de Tanganica, lo que le abriría las ´puertas a Musk a iniciar negocios apoyado por el financiamiento de su padre en Silicon Valley. PayPal sería la primer empresa a gran escala que Musk fundaría y de la que permanecería como uno de los principales inversionistas luego de que, por su falta de experiencia, fuera retirado del puesto de CEO. Las siguientes dos aventuras empresariales de Musk, serían tal vez las que más reconocimiento le darían, SpaceX y Tesla (empresas detestadas por la derecha política, irónicamente), pondrían el nombre de Musk a escala global con sus desarrollos en naves espaciales y autos eléctricos. Neuralink es otra de las grandes promesas empresariales de Musk, que busca conectar al ser humano a una computadora, adentrándose en los mundos de la singularidad, la inteligencia artificial y el transhumanismo.

La más reciente aventura de Musk involucra sus ya muy conocidas andanzas en la red social Twitter. Sus ácidos comentarios (muchos dirán que Musk no tiene sentido del humor en la vida real y que usa Twitter otra ventilar esa faceta oculta de él) han llamado la atención fuertemente e incluso le valieron a Musk enfrentar censura por incumplir parte de los lineamientos de convivencia de la red social (es un hecho que a Musk le disgustan éste tipo de restricciones). Musk se convertiría en un duro crítico de las restricciones de expresión, lo que lo llevaría a plantear primero, formar su propia red social, después a tomar un gran atajo y primero comprar cerca del 10% de las acciones de la empresa y después el total, por aproximadamente 44 mil millones de dólares, casi 54 dólares por acción. Musk se ha declarado un “absolutista” en temas de libertad de expresión, y ha plantado su fuerte postura en contra de la corrección política, lo cual ha causado mucha ansiedad en una parte de los usuarios de la red social, que han señalado la posibilidad de que Twitter se convierta en un medio de desinformación y extremismo, como lo que sucedió anteriormente con Facebook.

Es importante señalar que hay varios indicios que han prendido las alarmas de muchos. Primeramente la posibilidad de que, como empresario activo en redes sociales, Musk pudiera buscar repetir la historia de campaña y presidencia de Donald Trump. Musk es bien visto por varios sectores de la derecha política y adicional a esto (aunque hay que mencionar que ha apoyado económicamente a candidatos tanto demócratas como republicanos, ha mostrado una postura liberal en temas de drogas (fumando mariguana en el show de Joe Rogan), el aborto (pagando el viaje para salir de Texas y abortar a sus empleadas en la planta de Tesla) y está a favor del cuidado del medio ambiente, ¿Cuántos republicanos comprarían un Tesla?), pudiera usar Twitter, empresa ya de su propiedad, como instrumento y medio para ganar influencia y llevar a cabo una ambiciosa campaña política. Aunque esto es sólo una teoría. Musk ha señalado su interés en permitir ampliamente la libertad de expresión, eliminar bots de la red y en también, ver la mejor manera de manejar la información y los extremismos, esto último está pendiente aún, explique Musk cómo lo hará. Algunos piensan que la posición de Musk está comprometida por sus cuantiosos negocios con China (Importante saber que existen plantas de Musk en China, Californiay Texas), lo que restaría neutralidad a la información de Twitter y pudiera prestarse a una infiltración por parte del gigante asiático, de la misma forma en que Rusia hizo en Facebook durante la campaña de Trump por la presidencia.

Lo que Musk deberá hacer con Twitter, deberá ser algo en verdad legendario, de otra forma pudiéramos hablar de un gran fracaso y distracción por parte de Musk, considerando la deuda contraída para la compra de la red social y la gran caída en el valor de las acciones de Tesla. Cabe mencionar que éstas acciones ya han sido explicadas a varios de los inversionistas que le apoyaron para la compra de Twitter (se habla de entrada, de reducir de forma muy drástica espacios y número de trabajadores de la empresa, algo no muy agradable, pero que para Musk parece algo inminente) y se habla de buscar generar ganancia a través de las cuentas más importantes de la red, seguramente forzando a éstas personas, mediante la autentificación, con el fin de que generen más interacción y atraigan más público (como hace Musk). Así mismo buscar la manera de que los medios o las empresas que hagan uso de Twitter con fin promocional, paguen por su uso. Está muy claro que Musk buscará dar fuerte promoción a sus empresas vía Twitter y que buscará medios ingeniosos para estimular la participación de los personajes más influyentes de la red. No hay que olvidar un dato muy importante, sólo el 10% de los usuarios de Twitter son responsables de generar todo el contenido de ésta red, por lo que si Musk consigue estimular al resto del 90% de los usuarios, Habría un cambio muy fuerte en la dinámica de la red y podría bien ser capitalizable.

Al final, Musk sabe que con un twit puede generar más atención para sus negicios que con un anuncio en televisión, y también sabe que monetizar los twits de personajes como Donald Trump o Kate Perry podrían traerle muchas ganancias a la red social.