Por: Rolando J. Vivas

Han sido meses difíciles para el gigante de las plataformas de streaming, conocido como Netflix, diversos factores se han encargado de dar un golpe duro a la empresa de Reed Hastings, que experimentó crecimientos asombrosos derivados de la pandemia. Dos años en que muchos de sus suscriptores se vieron obligados a dejar la oficinas o escuelas y en que las cuarentenas hicieron que muchos permanecieran en sus hogares no teniendo nada mejor que hacer que ver películas y series.

Sin duda, la evolución de la pandemia ha permitido a millones de personas el regreso a sus oficinas y escuelas, los fines de semana las familias comienzan a dejar sus hogares cada vez con mayor confianza y el permanecer en cuarentena en casa cada vez es menos común, lo cual obviamente ha impactado en los horarios en que los suscriptores ven la televisión. Muchas cosas más que hacer y más actividad al aire libre se han convertido en los nuevos “enemigos” de Hastings, quien solía señalar que su principal enemigo era el sueño.

Claro que la inflación mundial se ha convertido en otra de las variables que más han impactado a Netflix, sería poco atinado señalar que los servicios de la plataforma han crecido, podríamos afirmar que prácticamente se han mantenido iguales, lo cual, ante aumentos de precios de más del 30%, han ocasionado que los subscriptores comiencen a cuestionarse si están recibiendo un valor acorde a los nuevos precios que están pagando. Por si fuera poco, la competencia ha crecido fuertemente también en éste periódo con plataformas como Amazon Prime, Youtube, Disney+ y Paramount+, esto adicional a las salas de cine que han vuelto a la vida, luego de que la pandemia cediera en su intensidad.

Hoy Netflix parecería ser el “chico malo” de la cuadra, con precios al alza, una cacería de subscriptores que usan la cuenta para más de un televisor, o incluso, de usuarios que no pagaban subscripción, todo esto sumado a una aparente falta de valor congruente que haga percibir menos la escalada de precios que la empresa ha tenido que reflejar a sus usuarios. Tal vez lo más alarmante de la situación fue la perdida de cientos de miles de subscriptores que sucedió en meses recientes, la empresa esperaba una caída en nuevos subscriptores, pero el mercado no se esperaba la caída de éstos, tampoco el alarmante descenso del 35% en el valor de las acciones de la empresa.

Aunque, todo esto tiene explicaciones como las que ya hemos visto, por temas inflacionarios, de competencia directa y la reapertura de las salas de cine. A todo esto tendríamos que sumar la salida de Netflix de Rusia, derivado de que la empresa se sumó al cúmulo de sanciones que ésta nación ha sufrido derivado del conflicto armado en Ucrania. Netflix comenzaba a convertirse en un fenómeno en éste país, con cada vez más series producidas en Rusia y cuyo paro ha provocado la perdida de, precisamente, cientos de miles de usuarios.

Para Netflix lo que se viene es hacer un buen análisis de lo que se viene en un futuro, obviamente más competencia y una mayor reactivación de las economías y las actividades, menos subscriptores disponibles y una mayor demanda de valor por parte de la plataforma. Netflix sigue siendo líder en éste segmento, pero eso no la exime de la necesidad imperativa de que crear más contenido de calidad, luego de que su serie emblemática House of Cards sufriera un fuerte descalabro tras la “caída de gracias” de su protagonista Kevin Spacey, falta de más series como El Juego del Calamar y la incertidumbre rodeando Stranger Things, que aunque se ha convertido en éstos momentos en el gran fenómeno del streaming (junto a The Boys de Amazon Prime), la necesidad de manejar bien el éxito de ésta serie, para extenderlo y mantener al suscriptor enganchado, es apremiante, y tendrá que sacar a flote el talento de la plataforma.

No faltarán los oportunistas que señalen que la preferencia hacia Nextflix ha caído debido a cierto contenido en la plataforma, a las inclinaciones “woke” o “progresistas” dirán algunos, la realidad es que la inflación y el conflicto en Ucrania, en nuestro mundo hiper conectado, sigue impactando en mas aspectos de los que podríamos imaginarnos. Aunque es importante señalar también qué, nuevos desarrollos tecnológicos que permitan una subscripción mas ágil, asegurar que la plataforma no se caiga o se sature, cómo sucedió al liberarse capítulos nuevos de Stranger Things, además de otras propuestas de valor, ayudarían bastante a Netflix para mantener su liderazgo en los servicios de streaming. Reed Hastings tendrá que ocuparse los próximos meses de otros “enemigos” más, y no sólo del sueño.